¿Cuándo es el mejor momento para construir una piscina de arena?

Cuando termina el verano puede parecer que también termina el momento de pensar en piscinas. Sin embargo, si estás pensando en construir una piscina de arena para disfrutarla la próxima temporada, septiembre y los meses posteriores son precisamente un buen momento para empezar.

Una piscina de arena es un proyecto completamente personalizado. Su forma, dimensiones, profundidad, accesos y zonas de descanso se diseñan específicamente para cada espacio, por lo que comenzar con tiempo permite estudiar cada decisión con calma y planificar correctamente todo el proceso.

¿Por qué empezar a pensar en tu piscina después del verano?

Durante los meses de calor es cuando más utilizamos el jardín y también cuando resulta más fácil detectar qué cambiaríamos de él.

Quizá necesitas una zona de baño mayor, un acceso más cómodo al agua, espacios donde poder sentarte o tumbarte dentro de la piscina o, simplemente, una piscina que se integre mejor con el jardín.

Empezar el proyecto al terminar el verano permite convertir todas esas ideas en un diseño pensado para la siguiente temporada, sin esperar a que vuelvan los primeros días de calor para comenzar a tomar decisiones.

Una piscina de arena empieza mucho antes de la obra

Antes de comenzar la construcción existe una fase fundamental: estudiar el espacio.

Cada parcela tiene unas características diferentes que pueden influir en el proyecto. La superficie disponible, la pendiente, los accesos para la obra, la orientación o determinadas condiciones del terreno son algunos de los aspectos que debemos valorar antes de definir la piscina.

Por ejemplo, en parcelas próximas al mar puede ser necesario estudiar previamente el nivel freático para determinar hasta qué profundidad podemos excavar y adaptar el diseño si fuera necesario.

Realizar este análisis desde el principio permite plantear una piscina que no solo responda a lo que queremos estéticamente, sino también a las características reales del lugar.

Del primer boceto al diseño definitivo

Una de las principales características de las piscinas de arena Biodesign es su capacidad de personalización.

No trabajamos con un vaso prefabricado que posteriormente se coloca en el jardín. La piscina se diseña específicamente para cada proyecto.

Durante esta fase se definen aspectos como:

  • La forma y dimensiones de la piscina.
  • Las diferentes profundidades.
  • Los accesos progresivos tipo playa.
  • Las zonas de descanso dentro del agua.
  • Asientos, tumbonas o espacios de hidromasaje.
  • La ubicación de instalaciones y elementos técnicos.
  • El acabado y tonalidad de la arena.
  • La relación de la piscina con el resto del jardín.

Tener tiempo para desarrollar esta fase permite probar alternativas y encontrar una solución realmente adaptada al espacio y a la forma en la que se va a utilizar la piscina.

Entonces, ¿cuándo debería empezar?

No existe una única fecha válida para todos los proyectos, pero hay una idea sencilla: si quieres disfrutar de tu piscina de arena el próximo verano, no necesitas esperar a que llegue la primavera para empezar a pensar en ella.

Septiembre y el otoño son un buen momento para comenzar a estudiar el espacio, definir necesidades, desarrollar el diseño y organizar las siguientes fases del proyecto.

Si estás pensando en transformar tu espacio exterior para la próxima temporada, podemos empezar a estudiar tu proyecto cuando quieras. ¡Escríbenos!